lunes, 28 de febrero de 2011

Tràfico De Muerte

Creo que una cosa que a todos nos ha impactado es la forma de conducir que tienen los italianos. No se andan con bromas, al primero que les molesta le sueltan un insulto, aceleran de golpe, hacen derrapes inesperados...A mi personalmente esto me asustò bastante los primeros dìas, mejor dicho, las primeras semanas, porque cada dìa me veìa en peligro constante en la carretera. Otro dato es que no se ponen nunca, pero nunca, el cinturòn de seguridad, !ni siquiera el conductor! Yo me lo sigo poniendo, si tenemos un accidente, !no serè yo quien se mate!
Cuando fuimos a Roma lo que vimos tambièn nos dejò de piedra, !pasos de cebra sin semàforo cuando habìa que cruzar cuatro carriles en el centro de la ciudad! Asi que nos tenìamos que poner de acuerdo para echar a correr, porque sino no pasàbamos nunca, a la de 1, a la de 2 a la de 3!! Todos corriendo para poder llegar al otro lado de la vìa! Este es un riesgo diario de todos nosotros, aunque para los italianos, nunca hay riesgo ninguno.

IN CARNIVALE OGNI SCHERZO VALE!


¿Y os preguntareis el porqué de esta frase?
Bueno, esta es la frase que dicen todos los italianos en esta fiesta, y es que “en Carnaval todas las bromas valen”.
Ayer se celebró el Carnaval y todo Pordenone estaba en la calle. La ciudad se llenó de marcianos, máscaras, hippies, chicos que se habían convertido en chicas (aunque seguían teniendo pelos en las piernas) y gente que tiraba espuma y confeti. Grandes carrozas recorrieron el centro de la ciudad. Eran de todo tipo, algunas mejores que otras, pero todas con viejecillos disfrazados que bailaban. En la plaza había un escenario donde dos señores que trabajan en la radio de Pordenone presentaban y animaban la fiesta. También había puestos donde vendían chuches y frutos secos, confeti y espráis de espuma. El suelo parecía que estaba nevado con copos de colores y lo primero que tuve que hacer antes de entrar a casa fue quitarme el abrigo y sacudirme la cabeza para no ir dejando un caminito de confeti por toda la casa.
   

Los escaparates de las pastelerías estaban llenos de "fritelle" y "crostoli" ,que son los dulces propios del carnaval en esta zona de Italia. Aunque, como siempre pasa con los dulces típicos de las fiestas, los llevamos comiendo casi desde que llegamos, pero también tengo que decir que están muy ricos!!

 

Crostoli

Frittelle
            


domingo, 27 de febrero de 2011

Escapada a Venecia

Me estreno contando el reencuentro con mi familia, la de verdad, y la escapada que hicimos a Venecia aquel fin de semana, no he tenido tiempo para escribirlo antes. El motivo de su llegada era porque mi cumpleaños me pillaba en Italia y como no, tenía que venir la familia aunque yo lo veo una excusa muy mala para visitar Venecia y Pordenone…
En ese fin de semana vi e hice tantas cosas nuevas como montar en góndola…

El Palacio Ducal y la catedral de San Marco…





El puente de los suspiros… o lo que quedaba de él…



 Y que no falte el paseo en barco…


Por que éste era el único “medio de transporte”, era como el metro en Madrid, incluso más eficaz:



Y por último, un buen recuerdo de Venecia fueron… 
¡Las mascaras! Que se acerca carnaval, y tenemos que volver…


Sin TV

¿Como lo veis?.
Os explico, no es que no tengamos televisión en la casa, porque aparato de televisión si tenemos, lo que pasa es que no se ve y solo se usa para ver películas.
Aquí como en España, cuando quitaron la televisión terrestre y pusieron la televisión digital, había que poner el TDT, (uf, me acabo de dar cuenta que no se si se dice el TDT o la TDT, bueno se lo tendré que preguntar a Antonio, el profe de lengua, cuando vuelva a España), y mi familia decidió no ponerlo porque dicen que los programas que hay son muy malos y no hay nada interesante.
¿Os lo podéis imaginar?. ¡Más de cuarenta días sin ver la tele!. Mis padres italianos, se enteran de las noticias porque escuchan la radio, pero Camila y yo nada de nada. No tengo ni idea de lo que está pasando en el mundo.
Pero os voy a confesar una cosa, no lo hecho nada de menos y además estoy feliz sin enterarme de las malas noticias.

jueves, 17 de febrero de 2011

¡A ciegas!

He vivido una situación, que creo que no la voy a olvidar en mi vida.
Patrizia, mi madre italiana, es psicóloga y trabaja con niños con minusvalías, sobre todo ciegos.
El otro día nos invitaron a cenar a un iternado donde viven mucho niños que están haciendo cursos de repostería y entre éstos había algún que otro ciego.
Hasta aquí todo correcto, pero cual fue mi sorpresa, que cuando llegamos al comedor estabamos completamente a oscuras, no había ni una luz, ni siquiera una rendijita por donde entrara algo de claridad. Y así transcurrió toda la cena.
Lo que quiero intentar explicaros es la sensación tan extraña y de angustia que vives en esos momentos.
Te sirven la comida y no eres capaz de acertar con los cubiertos (menos mal que no nos pusieron sopa), te cuesta un montón identificar los sabores, aunque te comes todo y te sabe más rico, encontrar la servilleta, el vaso, yo creo que no bebí en toda la cena solo por no tener que palpar y buscarlo y organizar la de San Quintin. Te ayudas con el tacto y no sabes lo que vas a tocar, si te va a resultar agradable o desagradable.
De verdad que es una sensación rarísima, de la que no te puedes hacer una idea hasta que no lo sientes. Yo nunca me había parado a pensar como podía ser la vida de una persona que no ve y ahora me doy cuenta de que todas estas personas deberían tener mas ayuda y más facilidades.
Bueno a pesar de todas esas penurias que os he contado, la verdad no fue para tanto, la cena fue muy divertida, nos lo pasamos genial y la gente era super simpática.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Vacaciones en Roma.



                      Los seis lanzamos la monedita, de espaldas, estoy segura de que volveremos.
No, para nada se pueden considerar unas vacacioes, era completamente irónico. Aún así ha sido divertidísimo, aunque también un poco acelerado.
Lo pero fue el madrugón. A levantarse a las cinco de la mañana para coger un tren y tirarte ahí cinco horas.
Otra cosa que no nos ha gustado nada ha sido el horario que nos propusieron, nos tenían que haber dejado a nosotros hacer uno.
Nos gustó mucho eso de estar todo el día comiendo, aunque a lo mejor se pasaron un poco, sobretodo en la cena del lunes, vale que estuviesemos muy cansados y que tuviesemos que recuperar fuerzas y coger energía pero ¿cómo se puede cenar cinco platos más el postre? Por mucho que nos quejemos, a lo mejor lo que es  todo, todo, no nos lo comimos, pero si cuatro platos jeje
Pues como os iba diciendo hemos visto Roma en unas tres horas, era todo tipo: corre, abre el bolso, saca tu cámara, cierra el bolso, abrelo otra vez, coge la cámara de Laura, cierralo de nuevo, saca una foto, no te gusta, saca otra, y otra más, nada, que no salen bien, saca otra, y más (todo ésto andando o corriendo), ya nos hemos quedado atrás, ahora deja de hacer fotos, agarra bien el bolso, corre, alcanzalos, parate, haz más fotos, los vuelves a perder, corres, te chocas con la gente...
¡Eso sí, fotos tengo unas cuantas!





Roma en tres horas !

Cuando nos dijeron que ibamos a Roma nos quedamos alucinados, ibamos a estar dos dias enteros viendo Roma y disfrutando de ella, pero la mala noticia llego, y vino enforma de circular informativa sobre el programa de Roma. Lo unico que se podia leer eran reuniones y mas reuniones, un pequeno hueco estaba dedicado al tiempo libre desde las cinco hasta las ocho, para ver Roma, con todas las personas de comenius. Despues de la reunion salimos con el grupo y empezamos a ver Roma, pero Daniela, nuestra tutora, tomo la buena decision de llevarnos a ver Roma sin el grupo. Fue un no parar, que si vamos por aqui, que si bamos muy rapido, espera que me ha salido mal la foto, esque Roma no se puede ver en tres horas, esque asi nose puede...
En fin, al final pudimos ver lo mas importante, hacernos las fotos mas importantes, y comprar las cosas mas importantes. Despues fuimos ha cenar pero no lo voy a contar porque si no necesito hacer otra entrada ya que pasaron muchas cosas.